sábado, julio 15, 2017

# El máster

El máster

¡Hoy estamos que lo tiramos, oiga! Cuatro entradas por el precio de una. Escribiendo sobre las cosas que me ocupan y me importan. Como el máster. Que es una de mis grandes ilusiones hechas realidad pero me está costando hasta la sangre de mis venas.

Cuando me apunté, no imaginaba que iba a ser tan duro como es. Hubo un momento en que pensé que no tenía la capacidad de hacerlo. Pero después aprobé el primer trabajo con un 7. Y en el siguiente me pusieron un 9. Superé la barrera del "no puedo hacerlo" con creces. Mi problema ahora, sin embargo, es la cantidad de trabajo ingente que supone, la travesía del desierto (encontrar la disciplina para hacerlo todo en la soledad mi casa) y el puteo y nula comprensión de mi jefa tóxica, que ni quiere entender lo que supone el máster, ni valora una mrda lo que puede aportar a mi trabajo, y a veces hasta pienso que le jode que lo haga. En resumen, que es difícil compatibilizar el enorme esfuerzo que me supone con mi jornada laboral.

Así las cosas, por la presión de los últimos meses, he llegado a cogerle tirria al momento de sentarme en el salón de mi casa frente al ordenador para completar el trabajo de turno. Hablamos de análisis legales del orden de 18-20 páginas cada uno. Que luego se van a mirar con lupa, así que más te vale que lo argumentes con solidez. Créanme, un trabajo de auténtica minería. 

Y por eso escribo esta entrada. Para recordar el enorme privilegio que supone estar cursando esta formación en una universidad de élite. Para tener presente que, por muy duro y difícil que sea, es un sueño que no puedo dejar escapar. Para no olvidar cuánto me ha costado llegar hasta aquí, y que no es momento ahora de arrugarse o perder fuelle. Mi principal problema en este momento es la sensación de hartazgo que me produce sentarme ante el ordenador en el salón de casa, la presión que siento por terminar el trabajo en cuestión y hacerlo con la suficiente calidad. De mis días de estudiante de psicología, aprendí que eso se llama condicionamiento clásico. Así que mi primera medida es el cambio de escenario. A partir de ahora, en lugar de venir a casa después del trabajo, me iré directamente a la biblioteca. Espero que eso me ayude a romper la sensación de tener una montaña en el lomo cada vez que me pongo con el dichoso "assingment". Ya os iré contando. 


2 comentarios:

  1. Luego de leer de una tacada las cuatro entradas... creo que no procede que añada gran cosa.
    Escribir te ordena las ideas y te permite ser consciente de tus problemas y de las soluciones. Y te da fuerza para seguir.
    Así que añadir algo sería redundante.
    Ánimo, de todos modos. Ya te has demostrado que puedes.

    ResponderEliminar

Ya que estás, cuéntame algo.

Follow Us @soratemplates