sábado, julio 15, 2017

# Proyecto JOB # Reflexiones

Que la suerte me acompañe

No, el Proyecto JOB no es tener más paciencia que un santo. Lo cual, dado mi temperamento, sería difícil. El objetivo del Proyecto JOB es encontrar un trabajo en el Norte de Europa, donde vive mi pareja, para mudarme allí. Sha mismo. Y como todas las cosas que no sé por dónde agarrar, abro etiqueta para escribir sobre ellas. Porque no sé si he dicho ya, a riesgo de repetirme más que un ajo, que escribir es lo que me salva del apabullamiento mental. Y me coloca las ideas en orden. Y me animo yo sola.

Decía que tengo un contacto en el Norte que está bastante seguro de ir a encontrarme algo. Bor, se llama. Muy alto y muy rubio y un poco chuleta. Pero muy profesional, también. Lo malo es que es sólo uno. Y me parece poco. Más entrevistas he hecho ya, claro. Todas ellas por Skype. Y en todas rechazada. Eso no le va bien a mi autoestima, pero qué le vamos a hacer. Lo curioso es que en todas me decían que era un "strong candidate". Whatever.

El verano tampoco es el mejor momento para que surjan oportunidades, está claro. Pero no por ello hay que arrojar dramáticamente la toalla (puestos a arrojarla, mejor que sea dramáticamente para darle un poco de glamour al asunto) Sea como fuere, el motivo de escribir esta entrada es una reflexión que viene al caso. Decía en otra entrada que la intención de emigrar al Norte no es el único motivo por el que estoy buscando trabajo. Que tengo una jefa tóxica. Y un jefe de jefa tóxico. Mañana echo el Euromillón a ver si toca. Y me he dado cuenta de que este tipo de personas, sobre todo ella, que es a la que tengo que aguantar más, acaban perjudicando tu calidad de vida. Son demasiadas horas junto a un ente de actitud enervante, beligerante, agresiva y que te saca de tus casillas. Demasiadas faltas de educación y respeto y demasiadas invasiones de tu espacio privado. Demasiados "sustos" y demasiadas "muertes". La única manera de mantenerla a raya es mostrarte fría y distante para que no te dé el coñazo cada cinco minutos. Así que dejar este trabajo es una cuestión de salud emocional. Y no me había dado cuenta hasta ahora. No es que no lo valore, lo valoro. Quizá por eso no te das cuenta de la importancia de dejarlo cuando te empieza a pasar factura. Porque sabes que un trabajo fijo con determinadas prebendas es un tesoro. Pero no uno que hay que pagar a costa de tus emociones. Por eso añado la etiqueta The Happiness Project al Proyecto JOB. Porque están estrecha, íntima e inextricablemente relacionados. Primera idea que saco en claro: quisiera que el nuevo planteamiento laboral fuera no sólo un medio para llegar a algo, sino en sí mismo una mejora de calidad de vida.

Que la suerte me acompañe






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ya que estás, cuéntame algo.

Follow Us @soratemplates